Damos por hecho tantas cosas que a veces duele. Valora cada uno de los amaneceres, valora el canto de los pájaros, un paseo agradable o una conversación mirando a los ojos. Valora los pequeños detalles del día a día, los regalos que la vida te da y agradécelo. Pon ahí el foco de atención y no en lo que te falta. Vive. Agradece. Disfruta.
Hoy escribí esto a alguien que se marcha de un lugar donde no ha sido especialmente feliz. Por un momento pensé que era otra persona quien escribía pues realmente no sé por qué me salieron estas palabras, pero leyéndolas después, no puedo estar más de acuerdo con ellas. Márchate de donde no estés a gusto, bien sean lugares, experiencias, situaciones, circunstancias o grupos de personas. Pero, cuando te vayas a marchar, hónralo porque es posible que te lleves mucho de ello y porque, de esta forma, te vas en paz. Pero, sobre todo, hónrate a ti misma, a ti mismo, por la valentía de dar este paso....
Cuando no sepas cuál es tu lugar tómale el pulso a tu corazón y tu alma. Donde sientas paz, calma y serenidad, ahí es. Donde sientas que todo está bien, incluso a pesar de los reveses de la vida, ahí es. Donde sientas que sumas.... y que te suman, ahí es. Donde sientas amabilidad y sonrisa sin forzar, ahí es. Donde sientas el arrope de tu gente, la incondicional, la que te quiere y va a estar a tu lado pase lo que pase.... ahí es. Pic by @victor__escribano (en IG)
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