Por las almas que vuelan.

Mi reflexión de hoy va por todas aquellas almas que están volando estos días. No es un final, es un tránsito. Ojalá lo estén haciendo en paz y con serenidad.

Misma paz y serenidad deseo a quienes les está tocando esta separación en estas duras condiciones. Toca transitar por el dolor de la partida sin despedida en muchas ocasiones.

Más que nunca, toca recordar quiénes somos, producto de nuestro pasado, de dónde venimos y agradecer. Agradecer mucho a quienes vemos partir, agradecer todo el bien que nos hicieron y trascenderlo. El tiempo que sea necesario, los duelos son lentos y no hay que acelerarlos. 

Toca permitirse la ira, la rabia, el dolor, la incomprensión, todo tipo de emociones que de pronto brotan. Ocultarlas no solo no ayuda sino que enferma. 

Toca sentir-se como nunca. Es lo único cierto que tenemos, nuestro momento presente. Y, si se puede, ponerle consciencia. A nuestro presente, a lo que nos está sucediendo a los "por qué's" y los "para qué's". 

Pero sólo si se puede, si somos capaces y si nos surge. Sin forzar nada.

Porque, poco a poco, irá saliendo el sol. 

Y, antes de que nos demos cuenta, empezaremos a mirar al futuro, a soñar, a dibujar nuestro siguiente plan, por pequeño que sea, ese que está en nuestras manos. 
Y seguiremos agradeciendo. 
Y volveremos a celebrar la vida. 
Y abrazaremos mucho. 
Y habremos aprendido y crecido como nunca. 
Y sonreiremos...





Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuando no sepas cuál es tu lugar.

Cuando la vida te da limones, haz limonada.

Honrando la existencia...