Damos por hecho tantas cosas que a veces duele. Valora cada uno de los amaneceres, valora el canto de los pájaros, un paseo agradable o una conversación mirando a los ojos. Valora los pequeños detalles del día a día, los regalos que la vida te da y agradécelo. Pon ahí el foco de atención y no en lo que te falta. Vive. Agradece. Disfruta.
Hoy escribí esto a alguien que se marcha de un lugar donde no ha sido especialmente feliz. Por un momento pensé que era otra persona quien escribía pues realmente no sé por qué me salieron estas palabras, pero leyéndolas después, no puedo estar más de acuerdo con ellas. Márchate de donde no estés a gusto, bien sean lugares, experiencias, situaciones, circunstancias o grupos de personas. Pero, cuando te vayas a marchar, hónralo porque es posible que te lleves mucho de ello y porque, de esta forma, te vas en paz. Pero, sobre todo, hónrate a ti misma, a ti mismo, por la valentía de dar este paso....
Hay un dicho inglés que dice “Cuando la vida te da limones, haz limonada” (When life gives you lemons, make lemonade) que equivaldría a nuestro “Al mal tiempo, buena cara”, un enfoque útil para afrontar la adversidad con resiliencia. No seré yo quien lo niegue pero a mí que me expliquen cómo hacer limonada de verdad porque hay ocasiones donde no se me ocurre la manera. Siempre he tenido la idea de que todas las cosas suceden por algo.... hasta que tus propias ideas se tambalean porque lanzas preguntas a la Luna y quién sabe si algún día tendrás la respuesta. Posiblemente haya preguntas que nunca tengan respuesta.... Y mientras, a esperar a que el mar vuelva a estar en calma. A lo mejor ése es el momento de la limonada...
Comentarios
Publicar un comentario